Hola de nuevo, ¿y ese milagro de publicar el siguiente mes? Pues ya ven, los milagros de Pentecostés existen, bueno, así parece, no sé. Hoy les traigo otro texto que se había quedado atorado en mi columna #ReflejosDeLaTinta pero desde hace meses que el servicio de atención de La Séptima Pantalla no me contesta, ni siquiera me ha dado señales de humo sobre el motivo por el cual mis textos no ven la luz del día, por lo que ya me cansé de esperar y este análisis que me quedó tan bonito y acuático merecía ser leído por los mejores lectores del mundo. En teoría esto debió salir en abril, EN ABRIL WEÓN. Estaba esto más atrasado que Milke Wasowski entregando papeleos en la noche; así que ahora entienden mi decepción y apuro. Volviendo al punto (y coma), espero disfruten de esta lectura mientras escuchan sus canciones etéreas del mar o sus canciones de cantina de marinos, lo que gusten, aquí aceptamos a todos.
"Hablemos de..."
La sirenita, de Hans Christian Andersen es uno de los
cuentos más famosos del autor y uno de los más representativos del romanticismo
literario; por ende, en honor al nacimiento del escritor, se celebra el Día
Internacional del Libro Infantil y Juvenil, aunque cuando esto haya salido, ya
habrá pasado la fecha. No obstante, La sirenita, sigue dando mucho de qué
hablar, su protagonista y temáticas son tan atemporales que le permite ser
objeto de estudio; ya sea para bien o para mal.
La sirenita fue publicada en 1837 y desde ese momento, la
imagen de las sirenas e incluso la representación femenina en la literatura
cambió para siempre; desde el modo en que se veían, sus atributos y el tipo de
narrativas que estas criaturas podían protagonizar. Razón por la cual el cuento
ha resonado con tantas personas en el mundo, pues fusiona aspectos de la
realidad del autor con la fantasía; por ende, su lenguaje nítido permite que su
semántica no sea compleja, lo que le permite ser más emocional y visual,
inclusive tierno en ocasiones.
Su autor y el contexto
Hans Christian Andersen (2 de abril de 1805 – 4 de agosto
de 1875), fue un escritor y poeta, destacado por sus cuentos para niños; siendo
que la gran mayoría ha recibido adaptaciones a películas, juegos, canciones,
obras de teatro, pinturas, etc. Quizás te suenen La pequeña cerillera, La
princesa y el guisante (1835), Pulgarcita (1835), El nuevo traje
del emperador (1837), El soldadito de plomo (1838), El patito feo
(1843) y La reina de las nieves (1844).
A pesar de vivir de manera acomodada su profesión como
escritor destacado, su vida personal estuvo cargada de tristeza y soledad, desde
su niñez hasta su muerte. Historiadores recopilan que Hans desde siempre usó la
fantasía como un modo de lidiar con episodios tristes de su vida; por ejemplo,
de pequeño soñaba que era el hijo ilegítimo de un noble y que estaba destinado
a grandes cosas. De hecho, en el caso de La pequeña cerillera, el cual
lo dedicó a su madre, es un reflejo de la vida de pobreza que tuvo de niño.
También, en El patito feo, se sabe que en el
reclamaba los juicios injustos que hacía la gente sobre los orígenes, status o
apariencia de otros; al final, cuando el patito se convierte en cisne, obtiene
una familia que lo ama y “le da su merecido” a aquellos que se burlaron de él antes.
Así, se puede notar que el autor se “insertaba” en las historias que escribía,
lo cual, permitía que muchos empatizaran con las vivencias de los personajes;
pues, a pesar de ser personajes fantásticos, sus situaciones y emociones eran
humanas, aspecto que pocos autores han podido lograr o igualar lo hizo Hans
Christian Andersen.
Historia de origen
Ya en su adultez, a pesar de tener su buena posición,
sufría al no poder encontrar el amor, especialmente por ser bisexual; aspecto
que siempre supo de sí mismo, pero que nunca lo pudo expresar libremente por el
contexto histórico que vivió.
Uno de sus amores femeninos más famosos y
complicados de confesar fue con la soprano Jenny Lind, a quien le dedicó
el cuento “El ruiseñor” (1843); sin embargo, ella lo amaba como un
hermano, por lo que no correspondió a sus sentimientos.
En cuanto a sus amores
masculinos, a quien nos concierne más en relación con el cuento de hoy es, el
duque Edvard Collin, un hombre heterosexual; es más, el escritor Rictor
Norton relata que la historia de “La sirenita” es un paralelismo con el
amor no correspondido de Hans con Edvard.
Él menciona en su libro, My Dear Boy: Gay Love Through
the Centuries (1998), Hans se veía como La sirenita que se enamora de un
hombre hetero de la superficie, Edvard. Plasma su personalidad gentil en la
protagonista y su falta de voz de poder expresar su amor, eso sí, siempre
dispuesto a hacer todo por la felicidad de amado; incluso si éste le repudiara.
Su argumento se respalda por las cartas y borradores que escribió Hans en la
isla de Fyn, donde se pudo encontrar múltiples cartas a muchos de sus amores;
tanto masculinos como femeninos. Aunque, la que nos importa hoy, es la carta para
Collin, que deja más en evidencia como se veía a sí mismo y la relación de la
imagen de La sirenita:
“Languidezco por ti (…), mis sentimientos por ti son como
los de una mujer. La feminidad de mi naturaleza y nuestra amistad deben
permanecer en secreto.”
Sinopsis general
Para quienes no lo sepan, la trama original se aleja mucho
de la versión popular de Disney, pero su trama, en esencia es la misma:
“La sirenita es la historia
de la menor de las seis princesas sirenas, ella sueña con conocer el mundo de
los humanos; un día rescata a un príncipe de ahogarse y se enamora de él. Sin
embargo, el único modo de ir a ese mundo es convertirse en humana, por lo que
busca a la bruja del mar para que la ayude; a pesar de que la bruja le advierte
de que, a cambio de darle una poción perderá su voz y todo su cuerpo sufrirá
dolor, la sirenita decide convertirse en humana; no obstante, si no conseguía
el amor del príncipe, se convertiría en espuma de mar. Al final, después de
vivir varias dolencias y que el príncipe desprecie a la sirenita y decida
casarse con otra mujer, la sirenita debe decidir si matar al príncipe para
poder ser sirena otra vez o morir, al final, su amor le impide matar al
príncipe y decide caer al mar, volviéndose en espuma de mar.”
Como podrán notar en el cuento original, primero, los
personajes no tienen nombre más allá de su función, lo que facilita que la
trama se vuelve universal; segundo, la sirenita no tiene muchos amigos marinos
ni pasa cosas divertidas en el mundo terrestre, de hecho, padece constantemente
los efectos dolorosos de la poción; tercero, el príncipe no es tan encantador como
versiones posteriores lo han retratado. Por último, el final original, la
sirenita es más dramático, reflejo del romanticismo del siglo 19 y también de
la vida personal del autor, aspecto que abarcaré más adelante.
Fragmento de ilustración para La sirenita, de la artista británica Jennie Harbour (1932)
Interpretaciones acuáticas
Recordemos que las sirenas, en la mayoría de las culturas
eran vistas como seres no necesariamente compasivos o sensibles, en cambio,
bastante peligrosas; por ejemplo, en la mitología griega, eran retratadas como
criaturas seguras de su feminidad, aprovechando su canto y apariencia para
comerse a los marinos. En cambio, en la mitología nórdica, asiática e incluso
la americana, eran criaturas pacíficas y tímidas, a menos que se les provocara;
con ello, se puede notar que el autor optó por la versión nórdica y no la
griega.
A parte, “La sirenita” puede analizarse como obra
independiente sin necesidad de conocer el pasado u origen triste de la
historia, por ejemplo, la significación de los personajes. Empezando con lo
antes mencionado, el autor deja de lado la visión neoclásica de las sirenas, en
cambio, recupera la sensibilidad y amor por la naturaleza del romanticismo; la
sirena se expresa, no solo con dolor y melancolía, también tiene anhelo y lucha
por superar varios obstáculos para conseguir su sueño.
“En
el imaginario la construcción delpersonaje de la
sirena representaba la belleza, el poder del mar, la seducción, lasabiduría, la elocuencia.” (Martínez Lima, M., & Elosegui Ibañez, C. 2019).
En el cuento, solo se menciona su gran
curiosidad de conocer el mundo humano y sumado a su característica voz de
sirena, se resalta su elocuencia; aspecto que la película de Disney acentúa al darle
una biblioteca humana. Así, al sacrificar su voz, que según el romanticismo
sería su alma (2019), al morir se hace espuma porque no tiene alma inmortal; a
diferencia del príncipe, que es de otra especie, tiene un cuerpo que se hace
tierra y un alma inmortal que se eleva al cielo. Resultando que, el sacrificio de
ella se vea recompensado al volverse inmortal en el cielo.
La intención del cuento
La sirenita: Artista Desconocido
De manera superficial, muchos ven su moraleja como
“no dejes todo por un hombre que no te quiere”, y en algunos aspectos tienen
razón; no obstante, me parece un juicio muy básico, sobre todo por la presencia
de la Bruja del mar, Úrsula para los mainstream.
En el cuento de “La
sirenita”, la bruja no es una villana, pues no la chantajea con una intención
oculta; de hecho, no desea su fracaso y le hace entender que debe luchar con la
fuerza de su amor, pero le advierte de las consecuencias. Que las consecuencias
duelen.
A diferencia de la versión de la película,
quien manipula la intención de la sirena para gobernar el reino marino y desea
el fracaso de la sirena.
En cambio, cuando la sirenita está en el barco una
noche antes de la boda del príncipe, sus hermanas aparecen para que
“recapacite” y vuelva con ellas; seguidamente, le muestran que cambiaron sus
cabellos con la bruja a cambio de una daga con la cual matar al príncipe y que
pueda se sirena otra vez. De lo contrario, morirá al amanecer. Aquí vemos un
gesto de su familia que se podría entender como una ayuda para recuperar su
voz, su alma, aunque, el chantaje está en matar al príncipe.
Además, el príncipe nunca se percata que la
sirenita le salvó y era “su verdadero amor”, en cambio, se confunde de chica y
decide casarse con ésta; en versiones posteriores, él se percata de su error y
trata de enmendarlo, en algunas versiones se reconcilian pero en otras, es
demasiado tarde. De hecho, profundizando en su relación, desde un aspecto
social, se puede ver como una alegoría a las dificultades que hay en las
relaciones de seres diferentes; algo que vimos es un tema que Hans maneja con
frecuencia.
“Azul, como la centaura azul”
«La sirenita» de Edmund Dulac
La
autora Miriam Molero, en su libro “En busca de La Sirenita”, se hizo la
pregunta de qué metáforas ocultas podría tener esta historia; por qué decidía
entregar su hermosa cola por piernas y órgano femenino, según ella, la Sirenita
se percibiría como una mujer atrapada en el cuerpo de una sirena. De hecho, la
autora traduce el cuento original de manera literal, rescatando varios
conceptos que con la enorme cantidad de traducciones, estos han perdido su
sentido; siendo el caso del término “centaurea”, una palabra difícil de
resumir, sin embargo, la autora logra identificarla como la forma de catalogar
a una criatura marina femenina.
En
relación con esto, también identifica que el deseo de la Sirenita de vivir como
humana, la historia entra al tema de la angustia existencial; o como ella lo
expresa, “la confrontación de la sirenita con la nada.” (Miriam Molero a infobae, 2022). A partir de ahí,
según la autora el amor del príncipe no es un fin, sino un objetivo superior,
el cual ella lo describe como “morir sin morir”. Asimismo, la autora propone la
idea de que, al ser Andersen un hombre de fe luterana se sentía confrontado por
su bisexualidad; en consecuencia, “temía perder su alma inmortal si lograba
tener el amor de un hombre.” (2002).
“Ser gay tiene poco o nada que ver con estar dispuesto a
cortarse la cola de pez, con someterse a una castración. Es, eso sí, aplicable
a la problemática quirúrgica trans. (…) Me pregunto si Hans Christian Andersen,
al revés que la sirenita, temía perder su alma inmortal si lograba tener el
amor de un hombre.” (Miriam Molero a infobae, 2022).
Lo que dicen de ella en el cine
Si uno presta atención y mira hacia atrás, las historias de
sirenas enamorándose de humanos era poco común, siendo de las pocas “Ondine”
(1811); escrita por el alemán Friedrich de la Motte Fouqué, cuya
historia habla sobre una ninfa del agua que se casa con un caballero para
obtener un alma. En cambio, aunque no lo creas, la primera película en seguir
esta narrativa no fue “La Sirenita” (1989) de sino “Splash!”
(1984); ambas son de Disney, aunque, se nota que toma bases del
cuento original, fue lo suficientemente diferente para que su impacto global
fuera considerable.
Como dirían las autoras Martínez Lima, M., y
Elosegui Ibañez, C. (2019), tanto en el cuento como en la película, la imagen
de la mujer está bien cimentada; pues, el príncipe no se enamora de la Sirenita
es porque le falta su voz y cree que quien la salvó fue otra doncella. En el
cuento es una sacerdotisa de un templo cercano y en la cinta, es “Úrsula”,
ahora como Vanessa, usurpando la voz de “Ariel”. En sus palabras, “El príncipe aprecia a la sirenita por analogíacon la imagen de la que cree su salvadora. (…)En ambos casos la sirena debe luchar contra su propia imagen, que es suplantada por alguien más.”
Otro aspecto que las autoras mencionan en común
entre el cuento y la cinta es la construcción de la mujer romántica del siglo
19; quienes se retrataban como inquietas, curiosas y desobedientes. Además,
vuelven a señalar cómo en la cinta se agrega la relación entre la Sirenita y su
padre, reflexionando sobre el derecho de elegir una vida propia; a parte de dar
la moraleja de no confiar en personas sin conocer sus verdaderas intenciones,
pues no todos podrían desear que te vaya bien en la vida.
Póster promocional de «La sirenita» (1989) de Disney
“La Sirenita” de Hans en la cultura popular
En consecuencia, la versión animada cimentó el camino para
que las sirenas se volvieran heroínas protagónicas, además, promovió otros
valores; como el amor de la familia y salir de nuestra zona de confort.
Por esto mismo, al modernizar los mensajes de Andersen, más gente pudo sentirse
identificada, lanzando múltiples versiones en diferentes medios artísticos,
incluso alrededor del mundo.
Algunas de las películas más populares son:
“Andersen
Dowa: Ningyo Hime” (1975), un filme animé que adapta el cuento fielmente,
al principio pasó desapercibida pero pronto se volvió de culto.
También, está la cinta “Aquamarine”
(2006), aunque se basa en la novela de Alice Hoffman, se nota la
influencia del cuento de Andersen en la obra.
“The Little
Mermaid” (2016), película chino-hongkonesa que sigue la misma trama,
agregando un mensaje ecologista.
Seguidamente, “La Sirenita” (2018),
filme independiente basado ligeramente en el cuento y la apariencia de la
sirena comparte con la versión de Disney.
Recientemente, está “Una
sirena en París” (2020), siendo el humano enamorándose primero de la sirena
pero corriendo el riesgo de él morir al amarla.
Próximamente, Disney lanzará un remake
de su película animada, así que veremos que tanto respeta el cuento original y
la versión animada.
En el mundo manga anime, resaltan 3 obras: “Mermaid Forest”
de Rumiko Takahashi(1984-1994),“Ponyo” (2009) de Studio
Ghibli y “Burbujas” (2020) de Wit Studio. La
primera obra se enfoca en las metáforas de la figura de las sirenas que he
mencionado anteriormente; la segunda, basa la premisa principal del cuento de
Andersen, aunque el romance se sustituye por una amistad entre infantes y un
mensaje ambiental. Y la tercera, toma el concepto principal del cuento,
cambiando el mar por unas anomalías gravitacionales, pero la historia, en
esencia es igual.
En series y otros medios
Primero, Disney estrenaría una serie spin-off
del personaje de la Sirenita, “Ariel” en 1992, contando con 3
temporadas. Mientras tanto, la primera serie exitosa que tomaba elementos del
cuento fue la serie australiana “H2O: Just Add Water” (2006-2010), en varios capítulos
el cuento tiene mucha relevancia; igualmente se encuentran distintos “easter
eggs” dedicados al cuento y cinta de Disney. Dicha serie se pudo ver en su momento en televisión a nivel mundial, para posteriormente mudarse al servicio de streaming, Netflix; aunque puede encontrarse completa en español, portugués e inglés en YouTube. Seguidamente, el
personaje de “Ariel” aparecería en la serie “Once Upon A Time”
(2011-2018), aunque en dicha serie se hace más referencia al personaje de Disney, que
al cuento en sí.
En Latinoamérica: "H20: Sirenas del Mar" (2006-2010).
Por otro lado (del mundo), la historia de Andersen tuvo buen recibimiento
en Corea del Sur, destacando “The Idle Mermaid” (2014) y “The legend of
the Blue Sea” (2016-2017); la primera, adapta el cuento de Andersen con un tono
más cómico original y la segunda mezcla una leyenda clásica de la era Joseon
con el cuento original. Recientemente, en la serie estadounidense “Siren”
(2018-2020) retoma los rasgos salvajes de las sirenas griegas, al mismo tiempo
que usa los atributos y romance del cuento de Andersen; en el caso de esta versión, la sirena se llama "Rin" y no "Ariel", (sí, Rin, como la de Inuyasha) y hay una lucha entre distintos clanes de sirenas y tritones, muy al estilo de las películas de Underworld (2003-2016).
En el mundo de los videojuegos, destacada “Aquaria”
(2007), un juego tipo sidescrolling 2D de la compañía independiente Bit
Blot; trata sobre Naija, una sirena que explora el mar para
recuperar sus recuerdos y descubrir el misterio de su especie. En cuanto a la
música, existen muchas canciones dedicadas a las sirenas; primero, “La
sirena” (1905) de Alexander Von Zemlinsky, se basa en el cuento de
Andersen. Segundo, en “Silent
All These Years” (1992) de Tori Amos se referencia a una sirena,
pues tras leer el cuento, Amos se inspiró para escribirla. Tercero, “Collen”
(2007) de Joanna Newsom, cuenta sobre una niña del mar que vive en la
superficie. Por último, está la canción “Jolly Sailor Boy” de Ashely
Serena, historia sobre una sirena enamorada de un marinero, aparece en 4ta
película de Los piratas del Caribe.
En Latinoamérica: "Sirena" (2018-2020)
Conclusiones salpicadas
“La sirenita” de Hans Christian Andersen, es un tesoro y
referente en la literatura infantil y juvenil que se presta para múltiples
interpretaciones; seguramente muchas más rebuscadas de otras, sin embargo, su
sencillez y honestidad le da todo el potencial para ser interpretado y
revistado por una infinidad de generaciones. Quizás, su formato como cuento sea
tradicional, pero su narrativa y personaje fueron tan diferentes, únicos e
identificables que es lo que hace que todos amemos esta historia; y probablemente,
la razón por la que muchas niñas, y niños, soñaban con convertirse en sirenas y
conocer más el mundo de la Sirenita.
¿Andersen pensó en todo esto? Es probable que no, mi teoría
es que dichos sentimientos lo plasmó de manera inconsciente, como en todo buen
arte; ya que, la intención de Andersen no era dar una adoctrinar moralmente
como en otros cuentos clásicos, creo que, deseaba plasmar sus inquietudes sobre
cómo se sentía. Como un pez fuera del agua.
Y ya está, ahí fue todo lo que tenía que decir. En realidad me entristece que el equipo de la Séptima Pantalla no conteste mis mensajes y llamadas, dejando todos mis escritos en el limbo con Rasputín; la verdad me siento muy decepcionada con cómo están administrando las cosas y que mi amada columna se quede en hiatus hasta que se dignen a contestarme y resolver esto. Espero no tener que recurrir a abandonar ese espacio de la Matrix pero si no me van a pelar, Alter Ego tendrá que hacerse caso de la situación. El tema de la monetización sigue en proceso mis brujillizos, parece que ya pronto llegaremos a algo. Por favor apoyen a su bruja que necesita un ingreso extra que la motive a seguir escribiendo más contenido. Para más contenido familiar y personal, búsquenme con el pájaro azul, fima @SofiaLuCa18.
Martínez Lima, M., & Elosegui Ibañez, C. (2019). La
mujer como símbolo en la Literatura. Evolución del cuento La sirenita de Hans
Cristian Andersen a la versión cinematográfica de Walt Disney. Órbita
Científica, 25 (107)(1027-44722), 1–9. revistas.ucpejv.edu.cu. http://revistas.ucpejv.edu.cu/index.php/rOrb/article/view/883
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