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“Kafka en la orilla” de Haruki Murakami; no me gustó y eso me duele

Se les dijo, y se les avisó, que yo no estoy para seguir tendencias y que si opino a algo diferente que el resto, a pesar de que internet diga lo contrario, lo voy a decir. Quizás en otro momento de mi vida cambie de opinión o mi postura evolucione, pero en la Sofía de este momento, en ésta época del año, a ésta hora del día, confiesa con tristeza que no disfruté esta obra de Murakami, y le tenía muchas ganas desde hace tiempo. Seguro, un factor importante de mi poco disfrute fue leerlo en digital, pues yo disfruto más la lectura de cualquier índole en papel por encima de una pantalla con luz led; pero, creo que, incluso si lo hubiera leído en papel, habría llegado casi a las mismas conclusiones. No puedo creer que tenga que decirlo y sea controversial confesarlo pero, puedes disfrutar de una autora o autor de libros y no amar todas sus obras, seguiré leyendo a Murakami, pero hasta ahora, en lo que a mí respecta, este libro por ahora está en mis menos favoritos, creo que solamente superando un poco a “Ranasalva a Tokyo”. Ahora, si me dan chance, déjenme les explico.

Contexto de la obra

El libro en cuestión, “Kafka en la orilla” (cuyo título original es 海辺のカフカ Umibe no Kafuka), fue publicado en el 2002, a pesar de ser traducida al español ese mismo año, sería hasta 2005 que alcanzaría un éxito mundial; con ello, recibiría elogios del New York Times y ganaría en el 2006 el “Premio Mundial de Fantasía a la Mejor Novela”; lo cual es curioso porque es catalogada en el género de realismo mágico, pero cuando veo que en muchas de las nominaciones de otros años han salido nominadas novelas de terror, paranormal o drama junto a otras más de fantasía, pues parece ser que mientras sea algo irreal, entra en la lista. Pues, después de todo, en la historia de Kafka se va por mostrar lo irreal o, en palabras de Murakami “el mundo de los sueños” como algo cotidiano, pero que, si por alguna razón, se le quitaran los elementos mágicos, la intención de la historia y gran parte de la trama seguiría intacta.

“Kafka en la orilla” es un libro que se nota que Murakami buscaba que fuera enigmático, lleno de mensajes ocultos o curiosos y que se abarcaran los temas que más le interesan, como la filosofía, el misterio del inconsciente, la música, el destino y la rareza; según varias fuentes, Murakami recibió muchísimas cartas de un buen de lectores preguntándole cosas sobre el libro (recibió más de 8,000, sí, más que el nivel de ki de Gokú) y ha sido de las pocas entrevistas que ha dado en público porque la gente estaba tan fascinada y sacada de onda a la vez que querían saber más. Inclusive ha sido analizado por psicoanalistas y académicos, creando y publicando mil y un análisis y teorías de lo que la historia podría significar y lo que los personajes podrían representar, desde sus nombres hasta la música que oyen; al final, él concluye que la mejor forma de entender la obra es leerla varias veces.

Por lo tanto, cada interpretación o teoría que uno puede sacarle, puede ser correcta e incorrecta, ya que depende de que tantos conocimientos del idioma japonés tienes, que tantas referencias culturales puedas captar y que tanta creatividad o espíritu de detective tengas, (así que, si eres de esos lectores que sólo leen los diálogos, te apuesto que no vas a entender casi nada de la historia y te vas a perder muchísimo); al fin y al cabo, hay varios análisis y teorías, como una que dice que todos los personajes son representaciones de diferentes partes de la mente de una misma persona, otra que dice que todo es un sueño en la mente de Kafka o una no tan popular pero quizás la más “coherente” a nivel de una historia lineal es la que dice que las cosas raras que ocurren se deben a las anomalías causadas por el incidente del avión en la Segunda Guerra Mundial y la piedra y todo lo que ocurre y lo que le pasa a todos es por anomalías.
Arte de Lisa Ito para la edición especial de "Kafka en la orilla"

Sinopsis

Esta sinopsis es la de la versión que leí, que es la de Colección Andanzas, quizás la versión más popular o conocida traducida al español; no sé por qué, pero en la versión digital que tengo, había muchísimos errores ortográficos, inclusive en muchas cosas pareciera una traducción sacada de Google traductor que solamente si entiendes japonés, comprendes el contexto o la lógica de esos errores, así que espero que las versiones impresas no tengan eso, en fin.
Kafka Tamura se va de casa el día en que cumple quince años. Los motivos, si es que los hay, son las malas relaciones con su padre -un famoso escultor convencido de que su hijo repetirá el aciago sino del Edipo de la tragedia clásica- y la sensación de vacío producida por la ausencia de su madre y su hermana, que se marcharon también cuando él era muy pequeño. Sus pasos le llevarán al sur del país, a Takamatsu, donde encontrará refugio en una peculiar biblioteca y conocerá a la misteriosa señora Saeki. Si sobre la vida de Kafka se cierne la tragedia (en el sentido clásico), sobre la de Satoru Nakata ya se ha abatido: de niño, durante la segunda guerra mundial, sufrió un extraño accidente del que salió con secuelas, sumido éh una especie de olvido de sí, con dificultades para comunicarse. salvo con los gatos. A los sesenta años abandona Tokio y emprende un viaje que le conducirá también a la biblioteca de Takamatsu. Así, las vidas y destinos de los personajes se van entretejiendo en un curso inexorable que no atiende a razones ni voluntades. Pero, a veces, hasta los oráculos se equivocan.”

¿Exceso de literatura?

Muchas personas no les gusta Murakami por su forma de escribir, eso ya lo discutimos, y sus historias raras y filosóficas de él, las disfruto mucho, pues, incluso si tienen los elementos mágicos o no, el drama humano y sus reflexiones siguen igual de importantes e interesantes; siempre me ha gustado su rareza y la forma en que esas anomalías como elefantes que desaparecen, hombres de hielo que hablan a través de letras flotantes o gatos que hablan. De hecho, lo que más me gusta es toda la parte misteriosa y los simbolismos que da la historia, como los alter egos de Kafka y su padre; además del uso que le da a la biblioteca como una representación de la mente humana, donde almacenamos todo lo que somos.
Seguidamente, el misterio del asesinato que Kafka creyó haber cometido hacia su padre, el villano principal que sería la forma humana de Johnny Walker (el alter ego del padre de Kafka) y que al final haya sido Nakata para poder salvar a los gatitos fue un giro muy bueno, pues nos muestra que la ingenuidad y bondad de Nakata fue lo que derroto la maldad y sadismo de Walker; y la moraleja final de Kafka con la versión joven de Saeki sobre reconocer sus defectos y esforzarse para ser mejor persona es lo que te hace realmente fuerte y no siendo musculoso se me hizo un mensaje muy lindo (aunque incluso esa conversación tuvo momentos raros, como el pacto de sangre que hicieron, aunque se puede interpretar como una reconciliación de la herida de abandono materno que tenía Kafka y no como algo literal). Del mismo modo, el alter ego de Kafka, Cuervo terminando de rematar a Johny Walker como un proceso liberador de la relación con su padre y de enfrentar los problemas en lugar de huir de ellos.

Sin embargo, algo por lo que no me pienso disculpar es por esto que diré ahora, todas las escenas sexuales en el libro me incomodaron muchísimo, se me torcía la cara y tornaba los ojos cada vez que salían y me las saltaba; la mayoría de las veces se sentían súper fuera de lugar, como una pésima excusa para meter de manera más “ligera” los pensamientos o descripciones metafísicas de la historia o para que la historia se sintiera “adulta” o “emocionante”. De por sí no me gusta no disfruto leer escenas sexuales, que este libro tuviera cada capítulo las frustraciones sexuales de Kafka o la forma tan cosificada en la que miraba a las mujeres, me comenzaron a cansar a partir de los primeros capítulos, siendo también uno de los motivos por los que odié este personaje. La historia puede funcionar sin escenas sexuales, no es a la de a fuerzas poner sexo explícito para ser considerado “artístico”, “maduro” o “provocador”.

Los personajes equivocados

Como son muchísimos personajes, me enfocaré nada más en el protagonista, Kafka y quienes me parecieron los más interesantes o que al menos tuvieron más desarrollo, que serían Nakata, Oshima y Hoshino, y sí, todos fueron personajes masculinos (a diferencia de Mimi, la gatita siamesa amiga de Nakata), porque, tristemente, los personajes femeninos en esta historia, séase, Saeki, Sakura y la maestra de la infancia de Nakata están completamente desperdiciadas a nivel narrativo; yo sentí de manera descarada que Murakami las usaba nada más para reflejar fantasías sexuales y las escribía de maneras contradictorias (por Dios, una mujer japonesa de los años 40 jamás le escribiría en una carta a un hombre investigador sobre su fantasía sexual tan loca e intensa que le provocó la menstruación, ¿qué diablos?).
Y sí, las personas pueden y muchas veces son contradictorias, pero ¿cada vez? ¿todo el tiempo? ¿Sin importar el contexto, la situación o la persona? Además, sus motivos y motores están ligados a los hombres de su pasado y presente, muy pocas cosas que hacen son propias y los personajes femeninos nunca hablan entre ellas, solo hablan con otros hombres… Yo que suelo sentir un poco juzgonas las críticas que le hacen a Murakami por misoginia en sus trabajos, en este libro sí que no lo puedo defender; a diferencia de los personajes masculinos, los personajes femeninos casi no se desarrollan, ni siquiera la señora Saeki que la vemos más pero no la conocemos en verdad hasta casi los últimos capítulos cuando no está con Kafka, si no con Nakata. 

A mi no me cuesta empatizar con personajes masculinos, después de todo, mi favorito de toda la historia fue Nakata, ese anciano con una mente y lógica sencilla y físicamente débil, que aparenta estar loco para los ojos de los demás, pero tiene habilidades mágicas únicas y su bondad y determinación lo hacen mega entrañable, del mismo modo, su relación con el camionero y cómo de manera indirecta lo ayuda e influencia a que sea mejor persona; dando como resultado que, cuando Nakata cumple su misión de llevar la piedra en orden para ir corrigiendo lo de la puerta de la entrada y ayudar a la señora Saeki a desprenderse del pasado, fallece (lo cual sí me hizo llorar) y para ese momento, el camionero dejó de ser ese hombre desvergonzado que, al igual que Kafka, cosificaba a las mujeres, salvó a Nakata de un espíritu maligno y regreso la piedra a su lugar, teniendo una buena evolución.
Por otro lado, está Hoshino, un hombre trans que para muchos lectores les pareció pretencioso y presumido por tener casi todos los diálogos metafísicos y reflexivos, pero a mí me agradó, se me hizo interesante y una representación positiva y diferente de alguien de parte de la comunidad LGBT+, no usa estereotipos ni tropos que este tipo de comunidad suele padecer; podríamos decir que representa la madurez que Kafka aún no consigue, pues Hoshino logra balancear su dualidad, tanto el consciente e inconsciente como abrazar su feminidad y masculinidad, expresándolas de manera más libre y poco estructurada, a diferencia de Kafka, que sigue luchando con la idea de lo que es ser “el chico más fuerte del mundo”.

Y vamos con Kafka, el protagonista y madre mía que no soporté a éste chico, me cayó mal, ¿ok? Y me da coraje porque su viaje tiene que ver con la soledad, las heridas familiares, el trauma y la creación de una identidad propia más allá de lo que los padres quieren; pero su forma de actuar y de ser, me hizo empatizar muy poco con él, tan así que sus pensamientos me aburrían y prefería leer más a Tanaka. Y seguro van a decirme “Pero Sofía, es que seguro nunca has leído a un personaje moralmente gris, es que los personajes moralmente grises no son para todos, si no te gustó, es porque no soportas a los personajes grises”. Y yo les diré NO, he leído personajes grises, he encontrado fascinante la psicología escrita en muchos de esos personajes grises, como Rip de Yellowstone, Wanda Maximoff o el propio Odiseo de la mitología; y en el caso de Kafka, no es un personaje gris, es imperfecto y comete tonterías y tiene pensamientos equivocados como cualquier adolescente que busca orientación y una familia donde realmente sentirse seguro y amado, pero, sin duda alguna, no podría hacerme amiga de este personaje.

500 páginas de metáforas

El libro, al menos mi versión, tiene 563 páginas, sin índice ni notas de autor o traducción y está dividido en 48 capítulos, se alterna entre tercera persona cuando se enfoca en Nakata y los archivos del incidente de la montaña, en segunda persona cuando se enfoca en Cuervo y en primera persona cuando se centra en Kafka, el protagonista; a nivel de tiempo, tenemos el pasado de los años 40 y el presente que está más ambientado en los 90 (esto se intuye por el tipo de celular que usa Kafka y las noticias de la época que se nos van mencionando a lo largo de la historia). Así que, al igual que la variedad de enigmas que tiene el libro, su uso múltiple de tipos de narrador le da versatilidad y más dimensiones a su mundo, en mi opinión y fue algo que me gustó. Y a nivel visual permite saber cuando se cambia de una historia a otra, pero, es en estos cambios de historia a otra donde me encontré con varios problemas.
Para los que no me conozcan, tienen que saber que Murakami no fue mi primer acercamiento a la literatura japonesa y mucho menos la literatura fantástica, folclórica o bizarra de Japón, así que éste estilo de historias las he explorado y las he disfrutado, algunas más que otras y algunas me han disgustado; con ello, el lenguaje y esa narrativa coral (que significa que varias historias con varios personajes diferentes ocurren de manera simultánea y con la gracia de irse retroalimentando entre sí, incluso llegando a conectarse en el desenlace y generando una historia completa al final) que los orientales, en este caso, los artistas japoneses, manejan mucho mejor que los occidentales, específicamente los gringos.

Por otro lado, porque así como le encontré cosas buenas al libro, están las cosas malas para mí y es volviendo con los personajes, en mi parecer, las historias de los personajes parecen competir por cuál tiene más mensajes ocultos o a quién tienes que prestarle más atención para entender de lo que te están hablando o contando; lo que lleva a que pase que muchas explicaciones quedan en segundo plano y que el deseo del protagonista se quede corto y el punto de la profecía tan horrible que lo atormenta solo queda como un guiño a la historia de Edipo y una excusa para tratar una trama de incesto, mientras que la historia de Nakata, cuya historia si conecta más con las demás historias y le ocurren más cosas extrañas y fantásticas, se le da menos foco, como si fuera la trama secundaria, cuando a nivel narrativo terminó siendo más importante.

Es una buena historia, a veces

Según Murakami, Kafka en la orilla obedece a la lógica de los sueños. Los eventos, imágenes y símbolos de la novela no se pueden comprender por medio de una definición única, sino que obtienen su significado a través de un cúmulo de conexiones asociativas. De este modo, su propósito es representar la mente, en la que las ideas se difunden por medio de interconexiones y cada recuerdo contiene el momento de su surgimiento. Por ejemplo, Murakami define como "orilla" en Kafka en la orilla a la división entre lo consciente y lo inconsciente, pues, para él es "una historia de dos mundos distintos: el inconsciente y la conciencia, (...) Esa es la manera en que yo defino la vida humana." Después de todo, quería darle 3 estrellas al libro, porque es un libro muy bueno, pero no es perfecto y creo que, sabiendo de los demás libros que escribió después, sin duda no es su mejor, pero sin duda es el más atrevido y sí, sonará cruel, pero me sentía más honesta conmigo misma dándole 2 estrellas (sobre todo porque odio las tramas que usan el incesto e intentar romantizarlo o hacerlo ambiguo), pero si pudiera poner decimales, le daría 2.5, pero bueno, la aplicación de GoodReads no permite porcentajes, ¿qué le vamo´ s hacer?

𖡼.𖤣𖥧𖡼.𖤣𖥧
Y pues bueno, llego tarde para el Mes Murakami pero a tiempo para el inicio del Mes del Orgullo, así que, esto podría contar como un 2x1 si le vemos lo bueno a esta tardanza. No es algo seguro, pero es posible que otra vez pueda publicar más seguido, después de este libro, vendrá uno teórico, luego uno biográfico y ya volveremos con la fantasía de la buena. Gracias por el apoyo y nos leemos otro día.

Atte: @SofiaLuCa18

Referencias bibliográficas

  1. Haruki Murakami. (2005). Kafka en la orilla. (p. 563). Colección Andanzas.
  2. Meads, J. (2026). Into the Labyrinth: The Dream Logic of Kafka on the Shore | Steppenwolf Theatre. www.steppenwolf.org; Steppenwolf Theatre Company. https://www.steppenwolf.org/articles/into-the-labyrinth-the-dream-logic-of-kafka-on-the-shore/
  3. Rogelio, J. (2018, Marzo 12). Kafka en la orilla: resumen, y todo lo que necesita conocer. Enciclopedias - Tu Biblioteca de Información; enciclopedias.com. https://enciclopedias.com/c-novela/kafka-en-la-orilla/

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