Ya es una
constante en mi vida, que no siempre estoy en un buen lugar emocionalmente hablando,
y esta mitad final de mes ha sido muy difícil, primero por sufrir varias crisis
de ansiedad y que todavía tengo pensamientos obsesivos rezagados de esas crisis
y para empeorarlo todo, hace unos días, uno de mis gatos murió, Bujía, se le
escapó a una persona que le pedí que cuidara a mis gatos mientras salí el fin
de semana por trabajo y cuando el gato regresó después de buscarlo por horas,
estaba muy adolorido, lo llevé al único hospital que había abierto en la ciudad
a tan altas horas de la noche y tras varias operaciones y luchar durante toda
la noche y la madrugada, Bujía falleció, no fue atropellado, no fue atacado, no
fue envenenado, su vejiga se había roto y su baso también, los doctores teorizaron
que quiso brincar muy alto de un punto a otro y se golpeó el abdomen lo
suficiente como para hacerse daño o tuvo una mala caída; con mucho pesar nunca
lo sabré con certeza y aún me encuentro en duelo y con culpa, posiblemente
estaré emocionalmente en duelo por varios meses, al igual que mis otros gatos
que lo extrañan y amaban tanto como yo. Así que si me perciben ausente o con
pocos ánimos es por eso, hasta consideraba no hacer esta reseña, pero me
conozco y sé que si no me pongo a hacer cosas, mi mente me comienza a jugar chueco,
más horrible que lo normal y me pondré peor. Con eso, les pido su compasión y
ternura.
Contexto de la obra
“Fedra” (2023) es
la primera novela de la escritora británica Laura Shepperson, ella estudió
derecho y literatura inglesa y tiene un máster en literatura creativa en la Universidad
de Cambridge y no, no tiene un artículo de Wikipedia, así que para saber más
cosas de su vida, se tiene que tener el libro de Fedra, donde detalla más sobre
sus estudios de obras Clásicas en la universidad de Aukland y que vive a las
afueras de Londres con su marido y sus dos hijos pequeños, pero algo que me
gustaría destacar es que se nota que Laura realmente leyó las obras clásicas de
Eurípides y Virgilio, hasta en muchas cosas me recordó a “Penélope y las doce criadas” de Atwood, porque tenía estilo de ópera trágica griega, mientras que
otras novelas que ya vimos tienen un formato más lineal y normal. Aunque
todavía gran parte de la novela de Laura es más normal que la de Margaret,
realmente aprecio cuando una novela que busca darle un cambio de narrador y
giro de visión a un mito, se tome las molestias y se atreva a la dificultad de
adaptarla al estilo griego auténtico.
En varios
aspectos, me gustó más esta novela que la de “Ariadna”, como los cambios de
narradores y que se buscara más la explicación lógica al mito, por ejemplo, que
el Minotauro, Asterión, no fuera una bestia animal si no un niño con una
deformidad física y cierto retraso mental y que sí, obviamente los dioses no
existen y que la supuesta maldición de Poseidón hacia Hipólito, en realidad
fuera la ira de justicia de Fedra y la verdad se nota que todos esos detalles
explicativos no es porque Laura quisiera ser tomada “con seriedad”, en cambio, realmente
se dedicó a analizar el contexto y forma de pensar de la época y tratar de
interpretar de manera adecuada cada símbolo del mito original (o al menos del
más popular que sería el de Eurípides). Con ello, el discurso del mito también
se entrelaza con los mitos de la violación, mitos que aún pesan y persiguen a
las víctimas, tratando de desestimar su trauma, excusando y protegiendo al
agresor y meterle romanticismo cuando no lo hay, solo sometimiento, control y
humillación.
Por otro lado,
si sentí un choque con el personaje de Fedra al compararla con la Fedra de
Jennifer con la Fedra de Laura; pues, por el lado de Jennifer, la historia está
más apegada a la fantasía y en muchas cosas respeta el canon del mito donde
Fedra supuestamente se enamora de Hipólito, pero aquí Saint omite la violación,
o mejor dicho, simplemente no ocurre, en cambio, su suicidio es readaptado a
otro mensaje (no por despecho por desamor como en el mito original o por la culpa
de mentir), en su lugar, es para reflexionar acerca del horror del matrimonio
sin salida, la desvalorización y prejuicios de las personas de tu alrededor y
la imposibilidad de ser libre. Con ello, el final de la Fedra de Jennifer Saint
es igualmente trágico pero por motivos distintos y seguro su intención era poner
un ejemplo de cómo surgen las malinterpretaciones y manipulación de hechos,
especialmente de los hombres en el poder y que sin importar de que su Fedra
fuera capaz y regente, nadie se libra del dolor, de los golpes de la vida y que
todos sufrimos de algún modo.
 |
| "Phaedra with an attendant, probably her nurse". Fresco en Pompeya, 60–20 a. C. |
Por otro lado, Shepperson
sí decide ir más lejos, la autora reconoce que el ataque sí ocurrió, porque,
seamos honestos, aunque los redpileros insistan, todos sabemos que una
mujer no gana nada con mentir sobre una agresión, de por sí, cuando ocurre en
verdad y se demuestra, la víctima es desacreditada, señalada y ni la ley
intenta protegerla; por lo tanto, Laura no censura el ataque de Fedra ni de ninguna
otra mujer que lo sufre en el castillo de Teseo, (eso sí, no llega al morbo, no
da más detalles de los necesarios, redacta con respeto a las víctimas y sus
sentimientos, pero sin suavizar lo ocurrido, pues se nota que la autora sabe
que con tal solo de decir la palabra ya es suficiente horror). Sin embargo, una
queja constante que leí fue que, a nivel de personalidad de Fedra, la
Fedra-Shepperson es distinta a la Fedra-Saint, pues Fedra-Shepperson tiene una
personalidad más tranquila y tímida, tiene sus momentos de orgullo y su
sensibilidad clara pero que trata de ser obediente y cautelosa, a veces siendo
inquietud y con actividad creativa, a diferencia de la Fedra-Saint que era el “opuesto”
a la feminidad de Ariadna, rebelde, enérgica, intelectualmente activa y
atrevida. Sí se sienten como dos personajes completamente opuestos a pesar de
ser técnicamente la misma y podría decir que me gusta más la personalidad de la
Fedra-Saint, pero a nivel de realismo en historia, Fedra-Shepperson tiene la
forma de confrontar el proceso del juicio y sufre cambios de su forma de ver el
mundo conforme avanza la historia, creo que ésta Fedra tiene mayor relevancia y
le da el enfoque que merece la realidad de muchas víctimas, así que, al final,
todo se resume en cuestión de gustos.
Sinopsis
La versión que
tengo es la de la editorial, Ediciones B, que, sí, adivinaron, pertenece a la
casa Penguin, pero por lo menos los libros de Ediciones B son fabricados con papel
reciclado y de tala de árboles controlada y ecológicamente sostenible, así que
eso me da un poco de paz. La sinopsis es largita y estamos ante un libro
complicado así que váyanse preparando para el trauma…
“En Atenas, la
multitud se dirige al juicio más asombroso de la Antigüedad. La familia real
está sumida en el escándalo. Fedra, la joven esposa del rey Teseo, ha acusado
de violación a su hijastro, Hipólito.
Él es un
príncipe, un jinete experto, un joven prometedor con toda una vida por delante.
Ella es la última de una estirpe de mujeres cretenses de dudosa reputación.
Los hombres de
Atenas tienen que decidir quién dice la verdad. Mientras tanto, las mujeres de
la ciudad, sin voto, se reúnen entre las sombras. Ellas saben que la verdad, en
la era de los héroes y los monstruos, es escurridiza.
La verdad
siempre tiene dos caras y la de las mujeres nunca se había contado.
Hasta ahora.”
Quien controla la narrativa, lo controla
todo
Que la obra
inicie con el personaje del bardo hablando, cantando la versión fantástica que
todos conocemos deja en claro el mensaje principal de la obra; pues son quienes
los que están en el poder, principalmente los hombres, los que pueden manipular
la información para esconder las cosas que hicieron mal y que la gente los
alabe sin pensar o creyéndose historias entretenidas y fantásticas. En
consecuencia, es inteligente de parte de la autora que analice la narrativa del
mito original y ver que se puede comparar con historias modernas, donde si un
hombre joven agrede a una mujer o niña, se le trata con “piedad” porque es
joven y tiene una vida por delante, pero a la mujer o niña que fue víctima, se
les juzga, señala y culpa por “no cuidarse”, porque el sistema siempre buscará
que las mujeres paguen los platos rotos de los actos egoístas de los hombres
que las rodean, quedando invisibles, ignorando su sufrimiento o robándoles el
crédito.
A parte, el
hecho de que la obra haga que los personajes femeninos se cuestionen la
religión ya es bastante significativo, pues deja en evidencia lo que ocurre en
todas las religiones más poderosas del mundo; donde se usa la palabra de alguna
deidad o se acomoda el mito para que la gente no cuestione nada y, se acepte
con menos esfuerzo la creencia de que los todo gira a los caprichos de los
dioses, los hombres siempre tendrán la ventaja y las mujeres no son dueñas de
su destino, que sufrirán ya sea por un hombre mortal, un dios libidinoso que no
entiende la palabra “no” o por los celos de una diosa berrinchuda o enojada.
Con ello, el suicidio de Fedra me recordó al de Cho-cho san de “Madame Butterfly”, pues el mito griego lo acomoda como una táctica que hace ella para escapar de manera cobarde, cuando, en verdad, el suicidio es mucho más complejo que eso, más cuando una mujer atacada o abusada siente que una parte de ella murió y no va a regresar y en el caso de Fedra se siente catártico, (siendo esta versión un claro ejemplo de la filosofía de Aristóteles sobre la tragedia, donde ésta ayuda a liberar el dolor y la furia que tenemos en nuestro interior, de ahí viene la catarsis). Y mientras buscaba opiniones de otras personas sobre este libro y leer cómo otras personas interpretaban este giro de visión y narración de Shepperson, me encontré con un blog súper interesante y artístico de una chica que tiene el alias de “delovely”, realmente les recomiendo leer su blog y sus fansizes, su arte personal y lleno de protesta debería ser más reconocido.
Y esta chica misteriosa está especializada en hablar sobre temas complejos, como el narcisismo provocado por las redes sociales, la manipulación a través del nopor y, por supuesto, testimonios propios y de otros sobrevivientes de abusos; ella explica que se topó con muchas personas quejándose en GoodReads sobre el libro donde decían que “no era necesario retratar a Fedra como una víctima de violación” y que comparto la opinión de delovely en que eso es un problema gravísimo: porque si no se retratan estos acontecimientos, si se niega la existencia de las y los sobrevivientes, se les sigue dando poder a aquellos que abusan de ellos y no reciben castigo. Y tanto Shepperson como delovely recuerdan que el propio Eurípides escribió dos versiones del mito de Fedra e Hipólito, siendo el primero donde el ataque sí ocurre, Hipólito es culpable y Fedra lo asesina, pero fue censurado en su época porque la gente lo consideró escandaloso.
Psicología de personajes
- Fedra, una
chica al que el mundo le falló:
Tal parece que, sin importar la versión, Fedra no escapará del trauma y
narrativas complejas, Shepperson la describe como una adolescente, apenas
teniendo 17 años cuando tiene que irse a Atenas para casarse con Teseo; en
apariencia difiere de su hermana Ariadna y madre Pasífae (que en los estándares
griegos eran consideradas hermosas por rubias y de ojos pardos) mientras que
Fedra es redactada como castaña y de ojos azules. Esta Fedra tiene una
personalidad dulce y curiosa al principio, trata de aferrarse a la inocencia de
su fe y la bondad de las personas a pesar de ser testigo de cosas traumáticas, o
enterarse de los abusos sexuales que cometen los hombres de la corte de Teseo
con las sirvientas, trabajadoras o prácticamente cualquier mujer que esté
cerca, lo que hace que desarrolle un lado más temeroso y nervioso en muchas
cosas, tratando de “portarse bien” o de lo que se espera de ella. Pero cuando
se acumulan las muertes de sus seres queridos como su amiga Helia, su cuidadora
Kandake, sus hermanos Arianda y Asterión y el ataque de Hipólito, Fedra explota
y decide defenderse; Fedra no es una guerrera ni tiene poderes divinos y vive
en un mundo donde las personas de corazones suaves son aplastadas y al ver que
su calma y deseo de justicia no es suficiente, comienza a desarrollar un deseo
de venganza contra el sistema y sus agresores directos, pues aunque Hipólito
fuera declarado culpable, su castigo era menos que una palmada en la mano,
sería protegido y ella, en cambio asesinada después de dar a luz y su bebé
vuelto esclavo o torturado. Al final, ella le dio a Hipólito el castigo que se
merecen todos los violadores, la gillotina.
- Kandake, la adyuvante: Kandake, era la dama de compañía de
Pasífae, en un principio no iba a acompañar a Fedra, pero al último minuto,
Pasífae la manda con ella, al inicio ninguna de las dos entiende por qué se
tomó esta decisión, pues Fedra no la conoce tanto y la considera anticuada y
Kandake cree que es más adecuada para otro tipo de tareas pero seguramente Pasífae
decidió esto porque, si mandaba a su hija con otra chica igual de joven, los
riesgos de ser agredidas eran más altos, así que una mujer mayor con más
experiencia lidiando con hombres incómodos y éticas de cortes reales le
garantizaba a la princesa mayor protección. Con Kandake, puede caerte bien por
su honestidad y lealtad o te puede caer mal por comportase como esas personas
mayores que se niegan a cambiar, son chiquiosas o prejuiciosas, pero al final,
es la única que apoya a Fedra en todo, siendo su mayor apoyo emocional y testificante
cuando ocurre la violación; sin embargo, al tratar de sacar a Fedra de Atenas
con la intención de protegerla del juicio y conseguir que los reyes de Creta se
enteren de lo ocurrido, es asesinada por los lacayos de Teseo, como un claro
mensaje para Fedra para desmoralizarla y dejarle en claro que está sola y no
puede hacer nada, lo que obviamente deja a Fedra más traumatizada y la
arrincona más a su catarsis y posterior suicidio.
- Trifón y los
hombres cuya simpatía llega tarde:
Trifón es un hombre mayor, que sirvió al anterior rey de Atenas y padre de
Teseo, aunque él duda de que Teseo haya sido realmente hijo de ese rey y Teseo
sea un impostor; es de los pocos hombres que trata genuinamente bien a Fedra
cuando llega, sin burlarse de ella por su apariencia o historia familiar y
tampoco le hace chistes vulgares como Hipólito y su séquito. Es de esos
personajes masculinos en los que quieres creer porque sabes que fueron buenas
personas, pero, la única razón por la que no es de todo bueno es que sabía de
los ataques que ocurrían en la corte de Teseo por parte de sus trabajadores y
amigos y se mantuvo al margen, manteniendo ese “pacto patriarcal” para poder tener
el favor de Teseo y así aprovechar el sueño de éste de tener una Atenas democrática;
aunque, a diferencia de los demás hombres de esta historia que no sienten
remordimiento o cambian su actitud, Trifón reconoce sus fallas de usar la
situación de Fedra con la doble intención de ayudarla (pues logra que se
declare a Hipólito culpable de violación) pero también usó a Fedra como carne
de cañón para impulsar su carrera política y su equivocación de no haber apoyado
o cuidado más a Fedra cuando ella más lo necesitaba lo carcome. Al final,
cuando Fedra se suicida para proteger la de su bebé no nato de un horrible
destino, logra manipular a Teseo para fabricar el mito que posteriormente se
daría a conocer, dando una justicia tardía.
 |
| "Hipólito después de la confesión de Fedra" por Étienne-Barthélémy Garnier |
- Hipólito, el
agresor: Este personaje
es el ejemplo que todos deberían tener en cuenta de los posibles agresores,
pues los medios nos platean que absolutamente todos los agresores se ven y
comportan de una manera, cuando, en la mayoría de ocasiones, suelen ser las
personas atractivas, las bien posicionadas y que presumen de rectitud, esos
hombres con confianza y conscientes de que tienen todas las de ganar, que están
protegidos y puedes aprovechar su apariencia o “cosas buenas que hacen” para
esconderse de sus crímenes. Bien dice una canción: el diablo se viste bien,
habla educado pero te tomará por sorpresa. No obstante, no es un personaje
unidimensional, tiene comportamientos humanos y en ciertos momentos se le deja
ver un tipo de bondad, pero eso no quita que desde siempre se notó su comportamiento
de odio hacia Fedra y su necesidad de validación masculina lo convertirían en
alguien que ya de por sí era peligroso. También su ataque desmiente otro mito
donde la gente cree que el núcleo de la agresión sexual únicamente viene del
deseo, cuando en realidad viene del poder e Hipólito no soportaba que una mujer
más joven que él fuera su madrasta y reina, era un insulto para su ego.
- Teseo, el
rey con aires de juez: Si
el Teseo de Saint les caía mal, oh Dios, prepárense, porque este no solo es
mentiroso y emocionalmente ausente, también es asesino y corrupto; a diferencia
de las historias que se inventa para enaltecer su nombre que lo hacen ver como
un gran héroe honrado y “travieso”, en verdad, le da más prioridad a su fama y
estatus que ser un buen líder y cumplir con sus palabras, vamos, como cualquier
político promedio, en eso el wey le dio al clavo; el único motivo por el que
lleva a cabo el juicio, es porque había promocionado tanto su plan de
democracia que ahora se veía obligado a hacerlo y no tenía de otro, de lo
contrario, todos los demás hombres lo dejarían de respaldar. Aunque el juicio
podría decirse que fluye bien gracias a la astucia de Trifón y el valor de
Fedra y las demás mujeres que la apoyan, trata de extorsionar a Fedra para que
perdone a Hipólito, diga que mintió o le hará la vida imposible y así confianza
que mató a Arianda simplemente porque ella “no dejaba de hablar”, lo cual hace
que la cosa se dificulta más cuando Fedra se da cuenta que se embarazó a causa
de la violación, lo que hace que el juicio se complique y Teseo quiera proteger
a su hijo dándole una sentencia de chiste en lugar de un verdadero castigo, lo
que hace que Fedra decida tomar la justicia por su cuenta y matar al joven; en
consecuencia, Teseo decida matarla y a su bebé, con ello, tras ella y Medea
conversar sobre los posibles escenarios, Fedra decide quitarse la vida y para
que los planes de Teseo de una democracia no queden “manchados” es guiado por
las palabras de Trifón para montar la historia ficticia en la que Afrodita
embruja a Fedra para que se enamore de Hipólito, pues Hipólito se jactaba de
ser fiel y casto seguidor de Artemisa, por lo que para rivalizar entre las
dioses, provocan la tragedia.
- Medea,
una mujer complicada:
Si dices conocer a Eurípides pero no haz leído a Medea, te estás perdiendo de
una de las mujeres más emblemáticas de la literatura; al igual que el resto de
la historia, ésta Medea está lejos de parecerse a la de la mujer que creó el
concepto de Deus ex machina; ella tuvo que ser su propia protección, proteger
su identidad y tener que dejarse relacionar con el rey viejo de Atenas para poder
tener seguridad, aunque eso la deje con heridas mentales. El propio Eurípides
resalta sus acciones como una reacción a la opresión patriarcal que está
representada en Jasón, (el cómo la engaña, abandona a sus hijos, se casa con
otra mujer para tener más poder y luego quiere quitarle a sus hijos a Medea pero
sin reconocerlos como tales) y también la discriminación a los inmigrantes,
pues era considerada foránea y bruja, por lo tanto menos “importante” y cuyas opiniones
eran inválidas y sus oportunidades de acción y defensa estaban muy limitadas. La
Medea de Shepperson no mata a sus hijos por “desquitarse” y hacer sufrir a su
ex, después de todo, si uno se ha enterado de lo que han sido capaces de hacer
las madres para proteger a sus hijos de la esclavitud, la guerra o la
explotación, el infanticidio que comete Medea tristemente no es una anomalía en
la historia de la humanidad, aunque su acto no deja de ser horrible y que nadie
debería verse a cometer semejante cosa, su intención no era de odio desmedido
por Jasón, sino proteger a su hijo e hija de un destino peor que la muerte.
Aunque a lo largo de la historia se la pasa oculta y escapando constantemente de
la mirada de Teseo para evitar que la maten, es más calculador que Fedra,
nuevamente muy diferente a la Medea instintiva y primaria que siempre ponen. Es
un personaje que ha experimentado agitación emocional extrema, pérdida personal,
marginación social y el poder devastador de la maternidad en tiempos de crisis;
un futuro que Fedra vio para ella cuando Teseo la encadenó después de matara a
Hipólito.
- Helia,
Jantipa, Casandra, posibles aliadas:
La primera fue la primera amiga de Fedra y quien le daba algo de autoestima y
fuerza, era una talentosa saltadora de toros pero cuando le ponen un traje ceremonial
que le limita sus acrobacias para el ritual matrimonial de Fedra, muere
trágicamente tras ser atravesada por el cuerno del toro, siendo su muerte interpretada
como un presagio para Fedra. Luego están Jantipa y Casandra, las mejores amigas
de Medea que son excelentes en conseguir información de los hombres de Teseo y
ayudar a Medea a tratar de escapar de Atenas, no son muy amistosas con Fedra y
la ven como alguien débil, no obstante, cuando Medea comienza a interesarse más
en su sobrina, aceptan un poco más a la chica, y la apoyan entre las sombras.
- Egeo, Critón
y Hércules, los cómplices:
Los dos primeros son de los hombres que están en la corte de Teseo y que más
veces son mencionados, aunque a nivel narrativo quizás no sea tan importantes o
determinantes, son el ejemplo de esas amistades interesadas, y cómo las
relaciones patriarcales se basan en la competencia, en querer ganar y tener la
razón que en la cooperación o la lealtad sin condiciones. Después está Hércules,
que se parece a la versión de Saint y en muchas cosas me recordó al Thor de la mitología
original, donde era más déspota, narcisista y un macho cabrío en toda regla;
son de esos hombres que aprovechan de abusar de las mujeres que trabajan en la
corte porque les apetece, porque quieren y porque pueden, después de todo,
Teseo no les dice nada y lo ven como lo normal y correcto.
Espacios textuales y ficcionales
Esta obra tiene
mucha riqueza textual y voy a tener que detallarla por partes pero trataré de
no extenderme, sin embargo, como dije al inicio, me fascina cuando las autoras
aprovechan en recuperar estos formatos antiguos y los balancean con historias
modernas; en mi opinión más obras deberían hacer este tipo de cosas,
especialmente cuando se trata de mitos y folklore. Técnicamente, el libro tiene
393 páginas, tiene un prólogo, 3 actos, siendo el Acto 1: Creta, Acto 2:
Atenas, Acto 3: El juicio, un Éxodo que lleva el nombre de “Furias” que
funciona como un epílogo, un aparto de Notas de la autora y al final unos
agradecimientos; no hay índice pero si un Dramatis personae, que es la
lista donde se ponen los nombres de los personajes, sus roles y su posición en
el relato, algo que era muy común que se ponía a los inicios de las obras de
teatro, obviamente los griegos lo hacían desde antes pero la manera en formato
de “libro” por así decirlo, se popularizó en Inglaterra y muchos se lo
atribuyen a Shakespeare pero este formato es más antiguo de lo que creen; por
lo que obvio que me gusta ese detalle, porque le da un aire más fidedigno a la
obra.
Después, de
todo esto, la obra inicio con un texto de Ovidio, que si lees las Notas de la
autora, ella aclara que fue una parte determinante para ella para escribir la
historia; y el párrafo que ella escoge es el de Heroidas VI, donde se le llama
ingrata a la mujer, específicamente la esposa por querer añorar ser reconocida,
tener triunfos propios y por ende, el hombre es poco hombre porque “se deja domar”,
un texto que ojalá fuera un pensamiento del pasado, no obstante, aún persiste.
Por otro lado, está la parte de los coros, una característica muy definida de
las obras teatrales griegas, y en este caso, el coro se incorpora a la trama,
no necesariamente como si fuera una novela musical; en cambio, la autora
aprovecha para que estos coros sirvan para darle espacio a otros personajes y a
los pensamientos y miedos de Fedra. Todas estas partes la autora las pone en
otra tipografía para que visualmente sean más fáciles de distinguir, además de
ponerlas con su propio título.
Otra cosa
relevante de los espacios textuales es la gran cantidad de narradores, como si
cada uno tuviera su monólogo, y ésta variedad de narradores pueden ser interesantes
porque dan más matices a una historia y nos puede mostrar quién es un narrador
más confiable y quién no; pero, comprendo que a muchas personas no les guste
este tipo de cosas ya que no encuentras una línea estable de ritmo o estilo,
como si fueras en una carretera con curvas cerradas a cada rato. Aunque no fue
mi caso y la gran diversidad de puntos de vista me gustó, tanto el de las
mujeres adultas y jóvenes como de los hombres, buenos y malos, las quejas de aquellos
lectores que no les gusta este formato tienen lógica.
Seguidamente,
con los espacios ficcionales quizás no es tan variado a diferencia de los
textuales, pues la primera parte es muy dinámica al hacer los saltos
temporales, mostrar como la gente común recibe la información de manera oral
completamente manipulada a los hechos vividos en carne propia por los
personajes; y esto todavía se mantiene en todo el primer Acto, cuando estamos
en el reino de Creta, conocemos todos los espacios internos y externos, por
ejemplo, las plazas de toros, los pasillos del castillo, el laberinto de
Asterión, el jardín de baile de Ariadna, el puerto de la ciudad y el salón del
trono. Sin embargo, cuando pasamos al segundo Acto, los espacios ficcionales se
reducen muchísimo, por un lado, lo interpreto en que la intención de la autora
era para hacer contraste de cómo se sentía Fedra en su hogar en comparación a
un lugar que no conoce y no se siente segura, además de transmitir más la
claustrofobia; pero no deja de molestarme que se pudo haber incluido de manera
orgánica más espacios externos en Atenas y que no todo ocurriera dentro del castillo
o las cosas cercanas que lo rodeaban.
No existen las víctimas perfectas
Es curioso
cuando los medios y lectores exigen personajes femeninos “grises” o complejos y
aún tiene dificultades con lidiar con un personaje de cientos de años de
creación como Fedra o Medea; incluso la edad de Fedra se puede analizar porque,
como sabemos, antes se consideraba a una chica como “madura” cuando comenzaba a
menstruar y por tanto, lo suficientemente adulta para ser madre así que Fedra,
siendo adolescente y aún no casada hasta ese momento, para la lógica de la
época, ya era una “mujer mayor” (además si luego vemos como la gran cantidad de
los medios masivos de comunicación manipulan los encabezados y describen a
niñas o adolescentes que sufren algún ataque como “féminas” o “mujer joven”, no
hay que sorprendernos que en el mito, también se le retratara a Fedra como
adulta cuando no era así).
Después de
todo, sabemos que para muchas personas el mundo es duro, puede llegar a ser
deprimente y agotador, con ello, este libro es difícil de recomendar para
algunos; pues a diferencia de otros libros que usa la violencia y el dolor como
un circo, “Fedra” de Laura Shepperson se siente real y directo, pero respetuoso
y necesario. Los hilos narrativos y los personajes sí se complementan de manera
efectiva, y por supuesto no es un libro perfecto y seguro no es el mejor
abarcando estos temas, sin embargo, tratándose del personaje que siempre se le
ha encasillado de tal manera tan injusta que hasta se quieren inventar
síndromes psicológicos falsos en su nombre, es un libro importante que incita a
la reflexión, tener conciencia sobre los símbolos mitológicos y quizás
despertar verdadera empatía.
── ⋆⋅𖤓⋅⋆ ──
Sí, sale el
último día del mes, y tenía ganas de reseñar otros dos libros griegos, uno era
más biográfico y otro ensayístico, pero como vieron al inicio de la
publicación, este mes ha sido complicado emocionalmente hablando para mí, hasta
apenas ahora que estoy terminando esto que pude ver a una de mis primas y sus
amigos, mi mente y corazón se sintieron un poco mejor. Agradezco su comprensión
y doy gracias a todos aquellos que me mandaron buenos deseos en Instagram y Facebook
y sus mensajes tan lindos a Bujía, es muy bonito ver que aún hay gente buena en
el internet.
Se les quiere
muchísmo brujillizos.
@SofiaLuCa18
Referencias bibliográficas
- Darias, P.
(2023, Mayo 3). Fedra: La controversial historia de Laura Shepperson.
White Paper By. https://whitepaperby.com/fedra-laura-shepperson-mitologia/
- delovely.
(2025, Octubre). Book review: Phaedra. Neocities.org; delovely. https://delovely.neocities.org/books/2025/reviews/phaedra/
- house_of_hannah's
review. (2026). Reviews with content warning for Child death - Fedra |
The StoryGraph. Thestorygraph.com. https://app.thestorygraph.com/book_reviews/3897c197-5e36-488e-8612-d8c596f55595/content_warning/13?page=2
- Ramón Villa
García. (2023, Junio 4). Nació como un mito, hoy es un complejo.
Zenda; trestristestrigres.com. https://www.zendalibros.com/nacio-como-un-mito-hoy-es-un-complejo/
- Shepperson, L.
(2023). Fedra. EDICIONES B.
- Shepperson, L.
(2026, Marzo 24). Fedra. Lecturalia; Ediciones B | B de Books. https://www.lecturalia.com/libro/110232/fedra
- Urban, M.
(2026). Phaedra (US) / The Heroines (UK) - Historical Novel Society.
Historical Novel Society; Web Wise Media. https://historicalnovelsociety.org/reviews/phaedra-us-the-heroines-uk/
- Wolford, K.
(2022, Agosto 25). Book Review: “Phaedra” by Laura Shepperson.
FairyTaleMag. https://www.fairytalemagazine.com/post/book-review-phaedra-by-laura-shepperson
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